Cuándo puede ayudarte este tratamiento
La fisioterapia dermatofuncional está indicada cuando la piel y los tejidos han sufrido cambios que generan molestias, limitaciones o alteraciones en la sensibilidad. Estos cambios pueden aparecer tras una cirugía, un proceso inflamatorio, una lesión o como consecuencia de tratamientos médicos o estéticos.
En estos casos, trabajar los tejidos de forma terapéutica ayuda a mejorar su función, aliviar tensiones y favorecer una recuperación más cómoda y consciente, siempre respetando los tiempos y las necesidades de cada persona.
Este tratamiento puede ayudarte si:
- Tienes cicatrices que generan tirantez, molestias o sensación de rigidez
- Quieres mejorar arrugas, manchas u otras imperfecciones de la piel del rostro
- Presentas celulitis, edema o retención de líquidos
- Notas cambios en la sensibilidad de la piel tras una cirugía o tratamiento
- Sientes adherencias o falta de movilidad en una zona concreta
Cómo trabajamos este tratamiento
Cada tratamiento de fisioterapia dermatofuncional comienza con una valoración individual del estado de la piel y los tejidos, teniendo en cuenta tu historia clínica, el momento en el que te encuentras y los objetivos terapéuticos a trabajar. No abordamos solo la zona visible, sino el tejido en profundidad y su relación con el resto del cuerpo.
A partir de esa valoración, diseñamos un tratamiento personalizado que combina técnicas manuales como drenaje linfático y, tecnología como la radiofrecuencia o el Dermapen® para mejorar la calidad del tejido, favorecer la regeneración y acompañar los procesos de recuperación de forma segura y progresiva.
El trabajo se adapta a tu evolución en cada sesión, revisando y ajustando el tratamiento según la respuesta del tejido. Entendemos la fisioterapia dermatofuncional como un proceso de acompañamiento, respetuoso con los tiempos del cuerpo, orientado a mejorar la función, el bienestar y la confianza en tu recuperación.
Qué puedes esperar de este tratamiento
La fisioterapia dermatofuncional se centra en acompañar los procesos de recuperación de la piel y los tejidos de forma progresiva, respetuosa y adaptada a cada persona y a cada momento.
Desde las primeras sesiones, el objetivo es mejorar la calidad del tejido, favorecer la circulación, reducir molestias y ayudar a que tu cuerpo recupere equilibrio y funcionalidad, siempre desde un trabajo individualizado y ajustado a tu evolución.
El tratamiento se adapta según la respuesta de tu cuerpo, revisando y ajustando las técnicas cuando es necesario. No se busca solo un resultado estético, sino una mejora real en el bienestar, la movilidad y la sensación corporal.
Cada sesión es un espacio de cuidado y seguimiento, pensado para que te sientas acompañada, informada y segura durante todo el proceso.