Cuándo puede ayudarte este tratamiento
La osteopatía infantil está pensada para acompañar al bebé en sus primeros meses de vida y durante etapas de crecimiento en las que el cuerpo se adapta a nuevos estímulos. A través de una valoración individual, observamos cómo se mueve el bebé, cómo responde y qué necesita en cada momento.
El tratamiento se realiza siempre desde un abordaje muy suave y respetuoso, adaptado a la edad y al desarrollo del niño, creando un entorno tranquilo tanto para el bebé como para su familia.
Este tratamiento puede ayudar cuando:
- El bebé muestra incomodidad, llanto frecuente o dificultad para relajarse, cólicos o reflujo)
- Hay tensiones tras el parto o alteraciones craneales como plagiocefalia.
- Se observan preferencias posturales, dificultades en el movimiento o torticolis congénita
- Existen molestias digestivas frecuentes
- En etapas de crecimiento donde el cuerpo necesita adaptarse
- Las familias buscan un acompañamiento respetuoso y no invasivo
Cómo trabajamos este tratamiento
El trabajo en osteopatía infantil comienza siempre con una valoración individual, observando cómo se mueve el bebé, cómo responde y cómo se encuentra en su día a día. No se trata de forzar ni corregir, sino de entender su cuerpo y acompañar su desarrollo de forma natural.
El tratamiento se realiza mediante técnicas muy suaves y respetuosas, adaptadas a la edad y al momento de cada bebé. Creamos un entorno tranquilo, donde el bebé pueda sentirse seguro y donde las familias comprendan en todo momento qué se está haciendo y por qué.
Nuestro objetivo es favorecer el bienestar del bebé desde la calma, el respeto y la confianza, cuidando tanto al niño como a quienes le acompañan.
Qué puedes esperar de este tratamiento
En este tratamiento puedes esperar un espacio tranquilo y seguro, donde el bienestar del bebé es siempre la prioridad. Desde la primera sesión, el objetivo es que tanto el bebé como la familia se sientan cómodos, escuchados y acompañados en todo momento.
El trabajo se realiza de forma suave y respetuosa, sin forzar ni generar incomodidad, adaptándose a los ritmos y necesidades de cada bebé. A lo largo de las sesiones, las familias reciben explicaciones claras y sencillas para comprender el proceso y participar con tranquilidad en el cuidado de su hijo.
Más allá de la sesión en consulta, este tratamiento busca ofrecer confianza, seguridad y una sensación de cuidado consciente, acompañando al bebé y a su entorno desde la calma y el respeto.